Mathieu van der Poel ha renovado hoy el título mundial de ciclocross en categoría élite logrado el año pasado, con una demostración de autoridad absoluta en la localidad suiza de Dubendorf. El neerlandés, vencedor también en 2015, partía como principal favorito sobre un circuito embarrado, pero no todos pensaban que se fueran a cumplir los pronósticos de forma tan autoritaria.
El británico Tom Pidcock, el primero de los ‘mortales’ tras Van der Poel, cruzaba la línea de meta en segunda posición, a un minuto y medio aproximadamente desde que lo hiciera el neerlandés. Poco después lo haría en tercera posición Toon Aerts, el mejor de la temible selección belga que, una vez más, ha tenido que doblegarse ante el corredor del Alpecin-Fenix.
Y es que, apenas se dio el pistoletazo de salida, Van der Poel ya tomaba el mando de la carrera, marchándose en solitario y completando la primera vuelta ya con una ventaja de 15 segundos. Una diferencia que no hizo sino incrementar, giro tras giro, sin que el neerlandés mostrara un ápice de debilidad. Otro ‘rutero’ y rival histórico de Van der Poel sobre el barro, el belga Wout van Aert, ‘solo’ pudo terminar cuarto.
En cuanto a la participación española, una mala salida y un posterior percance mecánico lastraron a Felipe Orts desde la primera vuelta, viéndose obligado a remontar posiciones y finalizando en 14ª posición una prueba a la que llegaba con grandes expectativas. Kevin Suárez, por su parte, no finalizó la carrera.

